¿A qué me sabe el vino?
El vino me sabe a compañia, a conversación, a dos personas o mas hablando de todo un poco, hablando abiertamente, opinando y escuchando.
Me sabe a risas y sonrisas, una copita hace que cualquier chiste, por más malo que sea, arranque al menos una sonrisa del más serio (yo).
Me sabe a comida, ¿el vino acompaña o la comida acompaña?, no importa, son el complemento perfecto, claro, sí se sabe escoger bien. Por contraste o armonía, disfrutar de ambos es una delicia.
El vino tiene me sabe a música cuando el líquido sale huyendo de la botella pega contra la copa y deleita el paladar.
Me sabe a romance, una noche al calor de la velas y una botella. Un par de copas calentadas por dos manos nerviosas. Miradas que matan, sonrisas que disimulan los deseos de un beso que se quiere compartir.
Me sabe a historias que nacen entre copas, historias que serán contadas entre copas.
Me sabe a recuerdos de Francia, Chile, Costa Rica, Italia, Suecia, España…
PS: todo en exceso es malo. Mejor disfrutar del vino con moderación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario